Las impresoras láser revolucionaron el mundo de la impresión al ofrecer una alternativa rápida y eficiente a las impresoras de matriz de puntos y de inyección de tinta. Su invención se remonta a finales de la década de 1960, cuando Gary Starkweather, un ingeniero de Xerox, desarrolló un sistema que combinaba la tecnología de las fotocopiadoras con un láser para generar imágenes de alta calidad en papel.
Línea de tiempo clave
- 1969: Gary Starkweather, trabajando en los laboratorios de Xerox, modifica una fotocopiadora para agregarle un láser capaz de dibujar imágenes sobre un tambor fotosensible.
- 1971: Se desarrolla el primer prototipo funcional de impresora láser en Xerox, demostrando la viabilidad de la tecnología.
- 1977: Xerox lanza la Xerox 9700, la primera impresora láser comercial, diseñada principalmente para grandes empresas y centros de impresión. Su alto costo limitaba su acceso al público general.
- 1984: Hewlett-Packard (HP) introduce la HP LaserJet, la primera impresora láser compacta y asequible para oficinas y hogares. Este lanzamiento marca el inicio de la popularización de la impresión láser.
- Años 90 y 2000: La tecnología mejora con el desarrollo de impresoras láser más veloces, con mayor calidad de impresión y menor costo por página. También surgen modelos a color, impulsando su uso en el ámbito gráfico y comercial.
- Actualidad: Las impresoras láser han evolucionado con conectividad inalámbrica, impresión en red y mayor eficiencia energética, siendo una opción común en oficinas y negocios.
¿Cómo funciona una impresora láser?
- El láser proyecta la imagen que se va a imprimir sobre un tambor fotosensible.
- El tambor se carga con tóner, un polvo fino de tinta, que se adhiere a las áreas iluminadas.
- El papel pasa a través del tambor, recogiendo el tóner en la superficie.
- Un rodillo caliente (fuser) fija el tóner, fusionándolo con el papel para obtener una impresión duradera y resistente al agua.
Las impresoras láser han sido clave en la transformación del entorno empresarial y doméstico, proporcionando impresiones más nítidas, rápidas y económicas en comparación con otras tecnologías. Su desarrollo ha permitido:
- Reducción de costos de impresión a largo plazo.
- Mayor velocidad de impresión en comparación con las de inyección de tinta.
- Mejor calidad en textos y gráficos.
- Mayor capacidad para manejar grandes volúmenes de impresión.
Hoy en día, con mejoras en conectividad (WiFi, impresión en la nube) y sostenibilidad (menor consumo de energía y tóner reciclable), las impresoras láser siguen siendo una opción preferida para oficinas y entornos profesionales.
